Hoy llueve. La asociación directa que hago con el ruido de las gotas es el paisaje que se ve desde la cama, por una ventana que no es la mia. Sigo viendo los edificios en un fondo que no encaja con el paisaje en el que me encuentro, e imagino como debe moverse el árbol mas cercano a esta otra ventana por culpa del viento. Me acurruco en una colcha que solo huele a mi perfume y apoyo mi cabeza sobre almohadas que pocas veces compartí. Las viejas costumbres son tan fuertes que a veces me desencajan y se entremezclan con la realidad, dándome un golpe de sorpresa y amargura que me roba un poco mas de cinco segundos mientras exhalo con cierta incomodidad. Pero nuevamente me repito a mi misma que ya va a pasar, de la misma forma en la que la lluvia va a parar y el dolor va a desaparecer. Me pregunto si las nubes siguen estando en tu cabeza y me detengo de inmediato. ERROR por falta de costumbre. No debo, ni quiero, ni tengo que pensar en vos. Así que miro una vez mas hacia mi ventana y me doy cuenta que todo lo anterior no solo esta a varios kilómetros de distancia sino que su significado también lo esta.
Sostengo mi agenda para ver cuales son las actividades que me deparan en el dia y mientras busco la fecha de hoy se me ocurre una idea. Comienzo a pasar las hojas en la dirección contraria, buscando el dia en que el recibí tu ultimo llamado. Asumo que en el microsegundo en el que se me ocurrió semejante genialidad para enorgullecerme de mi misma por no repetir viejos errores, no me di cuenta que mi reloj interno no esta funcionando correctamente desde entonces. Por lo que termino cacheteándome con la conclusión de que solamente pasaron cinco días desde que decidí exiliarte de mi vida. Dentro de mi cabeza las horas se habían estirado tanto que ya daba por sentado la conquista de semanas enteras sin caer ante la tentación. Pero me doy cuenta de que recién estoy en el primer casillero de este tablero y que el juego de olvidarte no solo es difícil y largo sino que acaba de empezar. Aunque ya gane ciertos puntos por armarme de valor y borrarte de mi celular, bloquearte de mi msn y acabar con la posibilidad de verte en facebook. Suena tan estupido cuando lo digo, pero realmente los medios pueden llegar a volverte loco en los días de debilidad. Ya no se nada de vos, si estas bien, si estas mal, como son tus días ni que es lo que estas haciendo ahora. Ya no escucho tu voz ni veo tu rostro en ningún lado. Las pecas y los lunares se van disolviendo de a poco en mi cabeza. Las manchas en tus ojos y en tus labios son meros recuerdos de cosas que alguna vez llamaron mi atención, al igual que la asimetría de tu ombligo y las demás rarezas de tu cuerpo. Las arrugas y la textura de tu piel ya se están volviendo borrosas, dejando solo el conjunto en general sin individualidades, sin detalles extraordinarios, sin nada que te destaque del montón y talvez algún dia a través de esto, pueda lograr perderte de vista en medio de la masa. ¿No es gracioso el hecho de que siempre te sentiste invisible o desapercibido y que la única persona que te presto atención lo suficiente como para amar cada uno de esos detalles, es ahora quien quiere ponerte en ese insignificante lugar?

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